El acuerdo secreto con el Club de París

La falta de información oficial transforma el acuerdo firmado en un convenio secreto: no se conoce qué obligaciones ha contraído el Gobierno, no se tiene acceso a los documentos.

En el marco de la nueva ola de endeudamiento de la Argentina que se está produciendo, el Gobierno nacional acelera los pasos de la hoja de ruta de Amado Boudou: 1) liquidación sí o sí del problema de las deudas endefault (Ciadi, Repsol, holdouts ); 2) arreglo de la deuda con el Club de París, para 3) volver al mercado de capitales y tomar nueva deuda en gran escala.

En este contexto, el allanamiento a las exigencias del Club de París tiene tres características centrales: la naturaleza secreta del arreglo, la falta de capacidad de repago de las obligaciones y la no intervención del Congreso.

Acuerdo secreto

La falta de información oficial transforma el acuerdo firmado en un convenio secreto: no se conoce qué obligaciones ha contraído el Gobierno, no se tiene acceso a los documentos firmados, no se sabe cuál ha sido el origen y la evolución de las acreencias reclamadas por los países acreedores, ni cómo ni cuándo se han incorporado otras deudas bilaterales.

Tampoco se explica cómo se ha producido el aumento del stock de la deuda desde los 1.800 millones de dólares, declarados oficialmente al 31 de diciembre de 2001, respecto de los 9.700 millones de dólares reconocidos ahora (cinco veces más), ni su correspondiente detalle desagregado por rubros (intereses acumulados, punitorios, incorporación de otras deudas, diferencias de cambio y otros conceptos).

La administración Kirchner no tiene intención de mostrar estos acuerdos suscriptos, ni mucho menos los antecedentes que debieran acompañarlos.

El ocultamiento de tales informaciones es a la vez parte de la complicidad con el endeudamiento irregular que viene de arrastre, pero también de sus compromisos propios negociados en secreto.

El Gobierno nacional debe dar a publicidad el convenio suscripto con el Club de París y debe desclasificar la documentación probatoria de las acreencias reconocidas –que están todavía bajo investigación de la Justicia– así como deslindar su cuota parte de responsabilidad por el reconocimiento y por la contracción de las nuevas deudas.

Incapacidad de repago

La administración Kirchner no ha demostrado la capacidad de repago del país sobre las nuevas obligaciones que está contrayendo –refinanciación de deudas “heredadas” y agregado de nuevas deudas– como no sea asumiendo deudas nuevas para cancelar los vencimientos que se vayan produciendo.

Lo mismo que en el caso de los pagos acordados por los laudos perdidos ante el Ciadi y por las indemnizaciones a Repsol, la nueva política K es el pago de los juicios que se pierden con títulos públicos (bonos que no tienen capacidad genuina de pago).

Esta política es aplicada ahora a la deuda externa con los países del Club de París, mientras se avanza en paralelo bajo este mismo criterio en el pago a los holdouts (los tenedores de bonos que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010) por sus demandas ante los tribunales de Nueva York.

Fuera del Congreso

Así como la administración Kirchner no muestra la menor intención de dar a publicidad las informaciones que origina el nuevo acuerdo de pagos con el Club de París, mucho menos piensa someter dicho acuerdo al Congreso de la Nación, tal como le compete a este según sus atribuciones constitucionales, debido a que se trata de un acuerdo por suscribir entre estados, y los contratos entre estados son tratados que deben tener aprobación parlamentaria.

Esto surge de lo dicho por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, durante su informe ante la Cámara de Diputados, en el que precisó que el Ejecutivo interpreta que en función de las facultades delegadas no sólo no tendría que someter el acuerdo al Parlamento, sino que ni siquiera se consideraría obligado a remitir la documentación que lo respalda y que hasta la fecha nunca ha sido desclasificada.

Esta postura oficial transgrede expresas disposiciones constitucionales al respecto, porque aquí estamos hablando de dos cuestiones diferentes que concurren ante un mismo hecho, que es el acuerdo de deuda entre estados:

Una es la delegación parlamentaria de facultades de reestructuración de la deuda pública al Ejecutivo en función del Presupuesto y de la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado, porque esto subvierte la intervención del Poder Legislativo en el arreglo de la deuda pública (artículos 29 y 75, incisos cuatro, siete y ocho de la Constitución Nacional).

Otra es la cuestión de delegar la firma de tratados sin intervención del Congreso (artículo 75 inciso 22 de la Constitución), siendo que los contratos entre estados son tratados internacionales, y los convenios binacionales, producto del acuerdo de base con el Club de París, entran dentro de esta categoría.

El Club de París no es un organismo financiero internacional formal, sino una secretaría de coordinación de países acreedores y sus acuerdos deben traducirse a tantos convenios bilaterales como países involucrados haya; en este caso, 16 sobre los 19 países miembro. Y tales tratados tienen que ser aprobados por el Congreso.

Cualquiera sea la argumentación del Gobierno nacional acerca de su interpretación de las facultades delegadas para las reestructuraciones de deuda, en el caso del Club de París –e independientemente del carácter secreto de las gestiones de negociación realizadas– estas nunca abarcarían la delegación de firma de contratos que son tratados internacionales y que, como tales, deben ser aprobados por el Congreso.

En el contexto de la nueva ola de endeudamiento que se está produciendo en las postrimerías de la administración Kirchner –obligaciones que deberán ser asumidas esencialmente por el próximo gobierno–, el nuevo acuerdo con el Club de París es parte del “dictado” de los acreedores y de los grandes bancos colocadores de deuda externa para que la Argentina vuelva rápidamente a emitir bonos en el exterior, conforme la hoja de ruta de Amado Boudou.

Fuente: La Voz

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s