La petición de arbitraje de Filipinas está condenada al fracaso

A pesar de la oposición de China, Filipinas presentó una denuncia formal ante un tribunal internacional sobre la disputa del Mar de China Meridional el domingo pasado. Sin embargo, esta actuación está condenada al fracaso.

En primer lugar, el gobierno de Filipinas está tratando de eludir las limitaciones del derecho internacional. El gobierno filipino sabe perfectamente que sin el consentimiento de China, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS), bajo la Convención de la ONU sobre Derecho del Mar (CNUDM), no tiene derecho a tratar el tema de la soberanía sobre las islas y arrecifes por las que China y Filipinas están en disputa. China ya ha hizo una declaración de conformidad según el artículo 298 de la Convención en el año 2006, señalando que tales disputas sobre los límites fronterizos por mar y los derechos históricos no estarán sujetos al mecanismo obligatorio de solución de disputas de la Convención.

El gobierno filipino se ha trabajado mucho para elaborar una declaración de 4000 palabras. No hace ninguna petición directa al Tribunal de Arbitraje para que falle sobre la soberanía de las islas, arrecifes y aguas del Mar de China Meridional, pero intenta “demostrar” que China no cumple con las disposiciones de la Convención, con el fin de desmontar la base jurídica para reclamar ese territorio.

En segundo lugar, el gobierno de Filipinas está tratando de cerrar la puerta al diálogo bilateral. Según el artículo 286 de la Convención, el requisito para presentar una disputa marítima ante el Tribunal Internacional de Arbitraje es que el conflicto sigua sin resolverse después del diálogo bilateral, pero parece que Filipinas no tienen genuina intención de resolver la disputa a través de canales políticos y diplomáticos; por el contrario, ha rechazado las respuestas positivas de China.

De hecho, China ha hecho dos propuestas: establecer un mecanismo de consultas regulares sobre asuntos marítimos y reiniciar el mecanismo de medidas de confianza entre los dos países, en marzo de 2010 y enero de 2012 respectivamente. Los dos países también tienen una historia de consenso y han acordado la declaración sobre la conducta de cada parte en el Mar de China Meridional.

En tercer lugar, el gobierno filipino vive con esperanzas equivocadas. Filipinas debe ser consciente de que no tiene ninguna posibilidad de ganar el caso mediante un arbitraje internacional y sabe bien que China no aceptará ni participará en el proceso por la disputa del Mar de China Meridional. Filipinas quiere hacer creer que China se ha negado a aceptar la jurisdicción internacional con el fin de obtener la simpatía y el apoyo de la comunidad internacional. Filipinas tiene la esperanza de atraer a la opinión pública internacional y a ejercer presión sobre China. Todo el proceso de internacionalización de la cuestión del Mar de China Meridional es una farsa.

Filipinas confía en que reunirá el apoyo para su causa. Ya ha conseguido que EE.UU apoye al gobierno de Filipinas. En los últimos años, Estados Unidos ha dado un apoyo constante a Filipinas de diferentes maneras. Pero tanto Filipinas como Estados Unidos deben entender que la causa directa de la disputa es la ocupación ilegal de varios islotes chinos por parte de Filipinas.

Presionando para que el se produzca un arbitraje internacional, Filipinas intenta disimular el carácter ilegal de su ocupación sobre territorio chino. Esta actuación está condenada al fracaso.

Para Filipinas, la única vía pasa por el diálogo y la cooperación.

Fuente: Spanish People Daily

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El Perito, figura clave en el Arbitraje de Inversión Internacional

Aquí os dejamos un interesante artículo sobre la figura del perito en el arbitraje de inversión internacional de José Rovira, socio de Accuracy España.

José Rovira, socio de Accuracy España Eficiencia y maximización son dos términos muy de actualidad, tanto a nivel empresarial como en el ámbito personal. No dejan de ser otra cosa que ahorrar y optimizar en tiempo y recursos, potenciando al máximo los resultados. Esta simplificación en tiempo y costes también se encuentra en búsqueda permanente en el apartado de resolución de conflictos de las empresas e instituciones.

En los últimos meses hemos contemplado cómo los procedimientos de arbitraje internacional se han multiplicado. En 2012 se alcanzó un récord de casos en el organismo internacional de arbitraje, CIADI, llegando al nada desdeñable número de 50.

La razón de este repunte es que las empresas ven en el arbitraje de inversión un medio de solución de controversias disponible para poder reclamar en un plano internacional contra los Estados en caso de que éstos afecten a sus inversiones, por ejemplo mediante expropiaciones y nacionalizaciones. Se tarda menos tiempo, la resolución es habitualmente más práctica y el coste, por lo general, suele ser menor. Es por ello que en los últimos 5 años, el Organismo dependiente del Banco Mundial, CIADI, ha registrado el 47% de los casos desde su puesta en funcionamiento, hace más de 40 años.

De forma paralela a este aumento de actividad arbitral se han introducido cambios en la normativa y regulación , tanto a nivel internacional como local. El objetivo de estos cambios en la regulación no es otro que poner en valor y dotar de mayor relevancia del proceso, otorgando un papel fundamental a la figura del perito, un perito independiente y realmente profesional.

Estos cambios normativos favorecen, entre otros aspectos reseñables, la confidencialidad, la flexibilidad y la comunicación de los peritos con los árbitros, convirtiéndolos en auténticos auxiliares de los árbitros que buscan la consecución de acuerdos de diferentes dictámenes, permitiendo al árbitro centrarse en las áreas reales de desacuerdo.

El perito realmente profesional es aquella figura que es totalmente independiente, es decir, que no trabaja con honorarios de éxito, no forma parte de la misma organización que realiza la auditoría estatutaria, ni de la que realiza la labor de asesoría fiscal. En definitiva, un profesional que además de serlo, ha de parecerlo. El perito independiente es aquel que basa su labor en aportar claridad meridiana en el dictamen y el que realiza una descripción exhaustiva de los hechos en los que fundamenta sus opiniones para poder llegar a una conclusión válida. Por ello es una figura buscada y codiciada en la actualidad.

Es necesario desterrar rancias tradiciones por las que no era habitual documentar las afirmaciones ni se acreditaban los cálculos, basando las conclusiones únicamente en ese áurea y halo de falso experto para defender meras opiniones subjetivas y/o juicios de valor.

Es labor de todos los peritos de profesión y de todos los que, de alguna forma, formamos parte del arbitraje exigir independencia de todos sus profesionales con respecto al tribunal arbitral de las partes y de los abogados. Como diría un inglés, ‘it’s a must’. Hemos de acreditar que no existe interés económico alguno en los resultados, más allá de los propios honorarios.

Con estas novedades se pretende claramente acabar con cierto intrusismo en la profesión, la cual se ha acelerado en la medida que los litigios se han incrementado y se solicitan otro tipo de asesoramiento (M&A y Due Dilligence). Por otro lado, se consigue evitar el flaco favor que hacían ciertos peritos a determinados clientes, ocultando circunstancias que podían perjudicar la posición de independencia con la consiguiente recusación de la intervención.

En la medida que seamos capaces de avanzar en este camino, a la vez que se mejora y actualiza la normativa, seremos capaces de convertir al arbitraje de inversión en una clara alternativa a otros mecanismos de resolución de conflictos , para ser, como fue ideado en origen, un procedimiento más ágil, flexible y profesional.

Fuente: LawyerPress

El Ciadi constituye el tribunal arbitral de la expropiación de YPF a Repsol

El Ciadi (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias de Inversión) constituyó definitivamente la pasada semana el tribunal arbitral que decidirá sobre la expropiación de YPF.

Según indicaron fuentes consultadas por el diario El Economista, el organismo dependiente del Banco Mundial nombró, tal y como se había adelantado, como presidente del tribunal arbitral a Claus von Wobeser, un prestigioso abogado mexicano.

Wobeser será, por lo tanto, la persona que tendrá la última palabra en este delicado asunto en el que la compañía española reclama más de 10.300 millones de euros al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Junto a él, estarán en el tribunal arbitral el chileno Francisco Orrego, a propuesta de Repsol, y la francesa Brigitte Stern, en representación de YPF.

Wobeser es socio fundador del despacho que lleva su nombre y cuenta con más de 40 años de experiencia asesorando a algunas de las 500 empresas más grandes del mundo, así como a entidades gubernamentales.

El abogado tiene una amplia experiencia en controversias internacionales de inversión o comerciales en las que ha participado en más de un centenar y ha ejercido como presidente en al menos 15 de estos litigios, algunos de ellos todavía abiertos.

Su trabajo más reciente incluye la asesoría a Anheuser Busch Inbev en su reciente adquisición de Grupo Modelo y a The Coca Cola Company en varias de sus transacciones clave de fusiones y adquisiciones.

El abogado mexicano nació el 3 de febrero de 1954, estudió en la Escuela Libre de derecho de México y se doctoró en Derecho Mercantil Europeo en la Universidad Droit, d’Economie et des Sciences Sociales de París.

El nuevo presidente del tribunal arbitral trabajó en Union Carbide (1975-1977) en el despacho Goodrich, Riquelme y Asociados (1977-1985) y desde 1986 formó su propio despacho desde el que ha representado a empresas nacionales y extranjeras en arbitrajes internacionales conducidos bajo las reglas de arbitraje más variadas.

Sus tesis profesionales se titularon ‘Algunos aspectos constitucionales de la legislación de inversiones extranjeras’ y otra sobre el ‘Control de cambio francés frente al principio de libre circulación de capitales de la Comunidad Económica Europea’.

Fuente: El Economista