Refuerzo para el arbitraje en arrendamientos

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Collado Villalba da su beneplácito a la ejecución de un laudo que resuelve un contrato de arrendamiento por falta de pago y condena al desalojo del inmueble. Y eso que el mismo Juez, en un inicio, inadmitió la ejecución por entender que el intento de notificación del laudo no era suficiente para dar por bien realizada la notificación al demandado (el laudo fue notificado infructuosamente en cuatro ocasiones).

Quizá el desconocimiento tanto del artículo 5 de la Ley 60/2003 de Arbitraje de 2003, como de las recientes reformas de la Ley de Arrendamientos Urbanos y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, tras la entrada en vigor de la ley 19/2009 de 23 de noviembre de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler, provocaron esta situación. Así como, los ataques infundados que, hasta el último año, ha tenido el arbitraje en arrendamientos, eso sí e importante, SIEMPRE HABLAMOS DE ARBITRAJE DE DERECHO Y DE DICTAR EL LAUDO EN EL LUGAR DE SITUACIÓN DE LA FINCA.

Aeade Arbitraje de arrendamientos

Aeade Arbitraje de arrendamientos

En la Ejecución del Título Judicial al que hacemos referencia se explica que ‘resultaría incoherente agilizar los desahucios en que se plantea un litigio entre las partes, facilitando las actuaciones incluso cuando no es posible localizar al demandado, y en cambio, ralentizar el proceso cuando existe un acuerdo previo entre las partes, facilitando las actuaciones incluso cuando no es posible localizar al demandado, y en cambio, ralentizar el proceso cuando existe un acuerdo previo entre las partes ratificado por laudo arbitral.’

Ésta es una noticia que viene a reforzar el uso del arbitraje de derecho en arrendamientos, que siempre hemos defendido. Las instituciones arbitrales deben beneficiarse de la norma y nunca hacer un uso abusivo de ella. Las garantías procesales deben cuidarse de forma escrupulosa.

El arbitraje sale reforzado en la nueva Ley de Fomento del Alquiler

La nueva Ley modifica el artículo 549 de la Ley de Enjuiciamiento Civil incorporando un punto (el 4) que elimina la espera, de 20 días hábiles, para presentar la ejecución de un laudo arbitral (equivalente a una sentencia) en materia de arrendamientos de condena de desahucio por falta de pago de rentas, o cantidad debida, o expiración legal o contractual del plazo, lo que significa que se reduce en, al menos, un mes el plazo para desalojo vía arbitraje.

El arbitraje en arrendamientos urbanos siempre ha garantizado los plazos hasta sentencia-laudo- (desde la interposición de la demanda laudo en 25 días más dos meses de lanzamiento), ya que la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de arbitraje, contempla la existencia de un mecanismo especial de notificaciones y comunicaciones, que considera la notificación efectiva al inquilino no sólo si recibe la notificación, sino también si es avisado por burofax y no la recibe.

El arbitraje se refuerza con esta ley manteniendo las ventajas frente a la vía judicial que, como mínimo, contando con unos cinco meses del juicio verbal más un mes hasta sentencia, se desarrollaría en seis meses. Tendremos que esperar a ver cómo funciona la nueva ley, y si, además de las buenas ideas, la infraestructura responde…ad

Sistema de notificaciones…

Asistentes a la jornada en la que se trató el arbitraje en arrendamientos urbanos.

Asistentes a la jornada en la que se trató el arbitraje en arrendamientos urbanos.


La semana pasada tuvo lugar en Madrid una jornada en la que se debatió la figura del arbitraje en arrendamientos urbanos. Los asistentes mostraron especial interés en la seguridad en tiempos y en el sistema de notificaciones, al que Javier Íscar de Hoyos se refirió hablando de lo contemplado en la Ley de Arbitraje, que da por bueno el intento de dos entregas en el domicilio del arrendado. Situación que, sorpresivamente, se da en un 30%, aproximadamente, de los laudos dictados.

Por lo que se prueba que esta circunstancia que, en muchas ocasiones, podría retrasar la ejecución del laudo arbitral y menoscabar el funcionamiento y eficacia en tiempos del arbitraje no implica la no ejecución del laudo arbitral.

Sin embargo, siguió insistiéndose en las cualidades del arbitraje de derecho para aportar seguridad en la gestión de conflictos y en que el arbitraje no se debe entender como herramienta pro-propietario, y es que el hecho de que el 96% de los conflictos se generen por impagos del inquilino no implica que no haya arbitrajes que inicie el inquilino por problemas en el incumplimiento del contrato por parte del arrendador.